Arblu consolida el análisis de salud que hiciste antes del embarque con lo que el propio tripulante responde a bordo, y te dice cuáles de tus casos crónicos necesitan a tu equipo especialista esta semana — no cuando ya hay una urgencia.
En el negocio marítimo la salud de la tripulación pasa por tres manos distintas, y hoy cada una ve solo su pedazo. Arblu las conecta sin cambiarle el rol a ninguna.
Evalúa a los tripulantes antes de embarcar, define su plan de tratamiento y les da telemedicina. Con Arblu obtiene la plataforma donde toda esa información queda consolidada, junto con la administración de armadores y tripulantes y los módulos analíticos.
Reciben un correo con su check-in y responden en una web segura, desde el barco. Sin instalar aplicaciones y sin trámites: el seguimiento de su hipertensión o su diabetes deja de depender de acordarse en el próximo puerto.
Tienen su propia vista web con el estado general del monitoreo de su tripulación crónica. Ven que el riesgo está controlado, sin acceder al detalle clínico de cada persona.
Primero el desembarque médico, que el armador paga. Después el tripulante que no vuelve a embarcarse — y formar a su reemplazo también cuesta.
Sacar a un tripulante enfermo de un barco en ruta es la contingencia más cara que enfrenta un armador: desvío, traslado, atención en tierra y un puesto que cubrir a mitad de campaña.
Quien se sintió mal cuidado a bordo no firma la siguiente campaña. Se pierde experiencia formada, y reemplazarla cuesta tiempo y dinero.
Días para desplegar Arblu — sin instalar nada en los barcos y sin proyecto IT de por medio
Tu compañía sube a la plataforma el análisis de salud inicial del tripulante. Ese es su baseline: contra él se comparará todo lo que venga después.
El tripulante recibe un correo con un enlace a un check-in web en un sitio seguro. Responde desde el barco, con la conexión que ya tiene la embarcación.
Arblu consolida las dos fuentes —lo que ustedes evaluaron en tierra y lo que responde el tripulante— junto con los demás touchpoints del seguimiento.
La plataforma clasifica el riesgo y te muestra a quién revisar de forma proactiva. Tu equipo especialista dedica su tiempo a los casos que lo necesitan.
Verde, amarillo o rojo según cómo esté cada tripulante respecto de su historial, no de un promedio poblacional. Lo normal para uno puede ser una alerta para otro.
Si un tripulante deja de responder sus check-ins, su nivel de riesgo escala automáticamente. En alta mar, la no-respuesta es justamente la señal que no puedes perderte.
Adherencia, evolución del riesgo y comportamiento de la flota completa. Los números que necesitas para renovar el contrato con el armador.
Altas, bajas y rotación de tripulación, organizadas por armador. Cada cliente tuyo ve lo suyo y nada más.
Arblu es middleware: tu telemedicina, tus fichas y tus protocolos siguen siendo los mismos. Se suma la capa de inteligencia que hoy falta.
Arblu opera enteramente desde tierra. El tripulante solo necesita su correo y un navegador; el barco no necesita ningún equipamiento nuevo.
Cuéntanos cuántos tripulantes crónicos monitoreas hoy y con qué armadores trabajas. El piloto se despliega en 3–5 días, sin tocar tus sistemas.