Arblu acompaña a sus miembros hispanos a ser adherentes a su tratamiento, con comunicación calibrada culturalmente, en español y por el canal que ya usan todos los días. Su adherencia alimenta el PDC, el PDC alimenta su Star Rating, y su Star Rating decide el bono de CMS.
La cadena es más corta de lo que parece, y empieza en la casa del miembro.
Medicare tiene partes A, B, C y D. Las partes C y D — copagos por hospitalización y por medicamentos — son los Medicare Advantage Plans, administrados por compañías de seguro. El beneficiario elige libremente de qué compañía hacerse miembro.
Uno de los factores de evaluación es si un miembro con receta crónica retiró sus medicamentos a tiempo. Se mide con el PDC, proportion of days covered. Los propios miembros también evalúan el servicio recibido.
Todas las evaluaciones derivan en el CMS Star Rating, de una a cinco estrellas. Con 4 estrellas la compañía cobra los CMS bonuses, que ascienden a decenas de millones de dólares al año.
Si la compañía cae de 4 a 3,5 estrellas, deja de recibir el bono en su totalidad. No se reduce proporcionalmente: desaparece. Medio punto de estrella es la diferencia entre cobrarlo todo y no cobrar nada.
Si el miembro crónico no es adherente, impacta el cálculo del score. Si evalúa mal el servicio, también. Ahí es donde entra Arblu.
No es un problema de voluntad, es un problema de canal y de idioma. Las llamadas automáticas en inglés y los recordatorios por correo postal no hablan su idioma ni coinciden con sus señales de confianza.
Miembros hispanos de Medicare Advantage — el segmento menos adherente
Costo evitable por miembro no adherente, por año y por plan
De los adultos hispanos tiene dominio limitado del inglés — barrera directa a la adherencia
De penetración de WhatsApp entre adultos hispanos en EE.UU., sin descargar nada nuevo
Fuentes: KFF, Medicare Advantage en 2026: actualización de afiliación y tendencias clave (2026) · ASPE/HHS, Impactos proyectados para afiliados latinos de Medicare (2023)
Un chequeo diario dentro de WhatsApp, con tres caminos posibles según lo que responda el miembro. Sin aplicaciones que instalar, sin contraseñas y sin llamadas que no contesta.
El camino que se busca: se confirma la toma y se refuerza la constancia, mencionando a la familia. Dos pantallas y se acabó.
Sin culpa y con orientación clínica real: si aún está a tiempo, cómo tomarla; si ya casi toca la siguiente dosis, mejor esperar. Ella responde que la toma enseguida.
Misma orientación, otra salida: pide que le recuerden. Arblu programa el recordatorio en una hora y el caso queda abierto hasta confirmarse.
Las pantallas están en español porque así es como Arblu le habla a ella. Ese es exactamente el punto.
WhatsApp ya está abierto en su teléfono. Nada que instalar, nada que recordar, ninguna contraseña que perder.
Español coloquial, ajustado a variantes regionales y a su generación — no inglés traducido por máquina.
Cálido, breve y consciente de la familia. El tono se validó sobre conversaciones reales de nuestros pilotos en Chile.
Texto grande, entrada por nota de voz y la opción de avisar también a un cuidador. Pensado para 65+, no adaptado después.
Si deja de responder sus chequeos, su nivel de riesgo escala automáticamente y el caso queda visible para el equipo del plan.
Arblu es middleware: se instala sobre lo que el plan ya tiene y queda operativo en 3–5 días, sin proyecto IT.
Cuéntenos cuántos miembros hispanos con receta crónica tiene su plan y en qué Star Rating están hoy. El piloto se despliega en 3–5 días, sin tocar sus sistemas.